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Para alcanzar objetivos, no hay tiempo para lamentarse

La semana pasada hablando con una de mis mejores amigas, me quedé sorprendido y alucinado con el comportamiento que tuvo su hijo de 8 años ante una dificultad. El tema fue que su niño se apuntó en la web de Disney a un juego de pingüinos, el cual consiste en interactuar con otros usuarios, que cada uno controla un pingüino, tienen unas normas y si se incumple alguna, pues te sancionan con un día de suspensión sin poder entrar a jugar.

Entonces sucedió que el niño, quebró una de esas reglas al rato de comenzar a jugar, con lo cual fue sancionado con 24 horas sin participar. Ante esto le contó a su madre lo sucedido pero sin ningún enfado ó echando culpas, simplemente le hizo el comentario. A partir de ahí comenzó a trabajar en la forma de volver a jugar antes que se cumpliera el tiempo de sanción.

Primero intentó crear un usuario con el nombre de su hermana pequeña, no tuvo éxito porque tienen un sistema que detecta cuando quieren hacer esto, después de un rato habló con su hermano de 11 años para que le diera su clave de identificación así jugaba en lugar suyo pero éste se opuso a varias insistencias. Ante dos acciones fallidas, pensó otra más, llamó por teléfono a una de sus compañeritas del colegio y le pidió que le pasara su usuario para jugar en lugar de ella. La niña accedió y le pasó los datos, con lo cual “el fenómeno” volvió a jugar varias horas antes de cumplir su sanción, es decir, OBJETIVO CUMPLIDO.

Cuando terminó mi amiga de contarme esto, me vino a la mente el pensamiento de cómo titulo el post de hoy: “para alcanzar objetivos, no hay tiempo para lamentarse”, porque han visto como este niño de 8 años en vez de quedarse protestando, acusando, llorando, enfadándose, no perdió el tiempo en esto, sino en pensar como podía volver a jugar y lo mejor de todo fue que sus dos primeros intentos fallaron pero no se rindió, siguió pensando, imaginando, buscando más soluciones hasta que finalmente una fue lo que le hizo cumplir su objetivo.

A muchas personas les pasa lo mismo, día a día se encuentran con situaciones adversas que les provocan atascos, muchas veces hacen éstas que deban renunciar a cambios ú objetivos que se habían propuesto y quedan atrapados en las lamentaciones, culpas, acusaciones, en víctimas ó en sentimientos que les hacen quedarse quietos.

Para que no suceda esto, lo primero que debe suceder es perseguir objetivos ó tareas que que generen ILUSION y PASION porque serán los que nos aporten ante las dificultades la energía suficiente para moverse y buscar alternativas cuando las cosas no vengan bien.

Y lo que digo en el párrafo anterior quedó demostrado en la historia que he contado, el niño quería jugar por eso le generaba ilusión, era algo nuevo y que le gustaba, con lo cual decidió no perder el tiempo en lamentarse, se puso en marcha, probó tres veces y las que hagan falta, no se desmoralizó porque sus ganas de jugar lo eran todo.

Muchas veces ante situaciones adversas el sacar a la luz el niño interior que llevamos dentro, nos puede permitir lograr grandes resultados y aportarnos vitalidad, energía, imaginación, valentía, movimiento, arriesgar, jugar, reír, porque cuando se quiere algo de verdad, algo que nos resuene, nos ilusione, ante las dificultades; no hay tiempo para lamentarse!, sino el de buscar alternativas para alcanzar los objetivos.

Para finalizar les dejo la siguiente pregunta de reflexión: ¿Ante situaciones adversas cuál es tú comportamiento: te lamentas ó buscas alternativas?

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  1. Victor Martín.
    27/09/2011 en 7:23

    Muy bueno Germán. Últimamente salió ese niño en mi interior y lo estoy aprovechando.
    Un abrazo maestro!

    • 27/09/2011 en 8:48

      Muy buena señal Víctor, es un paso para actuar desde la autenticidad y caminar a tus objetivos.
      Un abrazo y gracias.

  2. SuSo
    27/09/2011 en 8:43

    Tenemos que aprender del “fenomeno” para nuestro día a día…

    Un abrazo

  3. Jaume
    27/09/2011 en 9:18

    Me gusta el mensaje que quieres dar, pero supongo que es mi mentalidad de poli doméstico, el niño tendría que haber aceptado la sanción. Tal vez alguién le tendría que haber ayudado a hacer la reflexión: “por qué le negaron el acceso”, “qué tengo que mejorar para otra ocasión”. Siento ser la voz discordante.

    Saludos

    • 27/09/2011 en 9:34

      Gracias Jaume, me parece muy razonable lo que planteas y acertado, pero la lección la aprendió porque lleva 10 días jugando y no lo han vuelto a sancionar, jeje.
      Un abrazo y muchas gracias por aportar tu reflexión.

  4. Luz
    27/09/2011 en 11:04

    Siempre que me sucede algo parecido, sigo luchando en ese unico objetivo que me he trasado y lo consigo. En perseguir tu ideales, tus deseos y conseguir la victoria de una menera resolutiva, en lo que te hace feliz. La fuerza de la Victoria.
    Que nada, ni nadie destruya ese niño que llevas dentro.
    Luz

    • 28/09/2011 en 7:25

      Me apunto a tu reflexión María Luz, es una fantástica actitud de vida la que compartes, es un buen faro para seguir navegando con seguridad en el océano de la vida, un abrazo y gracias.

  5. 27/09/2011 en 11:08

    Fantástico Post German. La persistencia no tiene edad, aunque la vamos perdiendo. Genial tu artículo. Felicidades!!!

    • 28/09/2011 en 7:26

      Muchas gracias Juan por tus palabras, me alegro mucho que te haya gustado el post, cuanto nos aporta la persistencia en la vida para alcanzar objetivos!.
      Un fuerte abrazo.

  6. jesus lopez
    27/09/2011 en 13:03

    hola German y a tod@s,la perseverancia es lo que nunca debemos perder,eso y la constancia,para algunos es innato,para otros no lo es y se debe cultivar,aunque como dice jaume,en este caso puede ser un arma de doble filo,esperemos que no,busquemos el lado bueno a la situacion.
    gracias por tus comentarios,German,son de gran ayuda.
    un abrazo.
    Jesus.

    • 28/09/2011 en 7:29

      Gracias Jesús por aportar tu comentario, la persistencia es una fuerza poderosa que nos ayudan cuando las cosas no van saliendo, pero lo bueno es no volver a hacer las cosas que no nos aportaron nada, en relación al beneficio que buscábamos. Respecto a la historia que cuento, el niño aprendió la lección porque lleva dos semanas jugando sin ningún problema.
      Un abrazo y muchas gracias por tu tiempo.

  7. jose
    27/09/2011 en 18:53

    gracias por el post Germán es muy válido y considero que deja su enseñanaza para que cada uno desde su lugar le de la interpretación que desee. Saludos

    • 28/09/2011 en 7:30

      Muchas gracias José por tiempo, me alegro que te haya gustado y es como tú dices, que cada le de su interpretación, la mía ya la he transmitido y la creo.
      Un abrazo.

  8. 27/09/2011 en 19:03

    Me lamento, y del lamento surge la necesidad de buscar una alternativa. Un gran acto sería eliminar el paso del lamento… en esas me encuentro trabajando en estos momentos.
    Me ha encantado el ejemplo con los niños. Los niños lo tienen claro. Ya desde muy pequeños saben lo que tienen que hacer para conseguir su objetivo. Si aún no cuentan con lenguaje pueden hacer mil cosas hasta conseguirlo, romper cosas, pintar paredes… saben que si sacan de sus casillas a sus padres, tienen posibilidades de conseguir lo que quieren, y están dispuestos a ello. Lo acojonante es cuando los padres se dan cuenta (continuo con el ejemplo)y modifican la respuesta. El niño en un principio se queda como parado, no puede ser que no funcione! pensará más de un niño. Lo acojonante, como digo, lo increible, es su enorme flexibilidad, rápidamente encuentran la forma de poner en jaque a los padres de nuevo, no les queda lugar para lamentaciones… resultado? si tienes ganas de aprender y enseñar, y tienes un hijo, todas estas situaciones enseñan a los padres a encontrar nuevas formas de actuación, siempre olvidandonos de prejuicios y cosas de esas, y a los niños a darse cuenta también de qué tienen que hacer y cómo pueden hacerlo para conseguir sus objetivos, pero nunca detenerse. Son la reostia. De echo, hace tiempo me di cuenta de que yo le enseño menos a mi hijo de lo que él me enseña a mi.
    Un abrazo Germán, mancantao la entrada del blog.

    • 28/09/2011 en 7:33

      Hola David, gracias por compartir tu sabiduría de vida y experiencia con este tema, me quedo con tu frase del final “hace tiempo me di cuenta de que yo le enseño menos a mi hijo de lo que él me enseña a mi”, muy interesante para que reflexionemos y eliminemos algunas creencias limitantes.
      Me alegro que te haya gustado el artículo, un abrazo.

  9. 27/09/2011 en 20:00

    Siempre es agradable leer algo de Gonzalo. AUn en este caso en donde un niño viola las reglas del juego. Siempre hay una señal positiva en las conductas o inconductas de las personas, entre las que me incluyo, claro. Creo que la idea de Gonzalo apunta a la persistencia del niño, la busqueda, el querer y saber comunicarse con sus pares para lograr su cometido. Creo que la energía puede aplicarse en hacer las cosas bien, tal como lo indica la pauta del juego, pero a veces se usa esa misma energía, pero de otra manera. y es lo que no comparto. Hoy, la vida, para muchos es aun clik!, todo es para ayer. Y no hay tiempo para pensar y repensar cada paso. Gracias Gonzalo! y un saludo para todos. jorge ( ARGENTINA)

    • 28/09/2011 en 7:37

      Gracias a ti Jorge por tu tiempo y transmitir tu reflexión, es verdad que se está yendo todo muy rápido y cuesta parar para pensar. Tal vez es cuestionable y condenable vulnerar las reglas del juego, tampoco me gusta, pero muchas veces el sistema sanciona por cosas muy cuestionables, lo importante que destaco es aprender de nuestros errores errores, asumir la responsabilidad y buscar nuevas formas de hacer las cosas, sin volver a caer en los mismos fallos porque sino no hemos aprendido, un fuerte abrazo.

  10. Daniel Ferreira
    28/09/2011 en 23:32

    Hola a todos, creo que es un post fántastico, es tan simple y complicado a la vez, aplicable al ámbito laboral como al personal, Yo aparte de sacar la conclusión de que debemos de aprender de nuestros errores, me quedaría más con la de persigue tus ilusiones. Creo que es fundamental tener en la cabeza ideas,ilusiones, ambiciones, y siempre que estés seguro de poder llevarlas a cabo, no lo dudes un segundo, directamente hazlo. Por mucho que te cueste, por polémicas que levante realiza eso que te hace ilusión, porque esas cosas serán las que te hagan estar vivo, y te den fuerzas para levantarte día a día, y que si no las haces te arrepentirás.Yo intento ponerlo en práctica siempre, unas veces sale mejor y otras peor, pero si no se intenta nunca se sabe si de haberlo intentado se hubiese conseguido.Saludos a todos.

    • 29/09/2011 en 7:14

      Hola Daniel, me ha encantado tu reflexión y la comparto, cuando persigues un sueño, un objetivo, una meta y estás convencido de ello, vives diferente, con alegría, con una vitalidad diferente. El esfuerzo que hay en medio para esto es bastante, pero la sencsación placentera de cuando vas hacia tus sueños, es incalculable.

  11. 30/09/2011 en 22:01

    Estimado Germán, te felicito por el post. Deberíamos ser todos así , como el niño de tu amiga. Tenaz, y pasional en las actividades y aficiones que más nos gusta. Me identifico claramente con esa búsqueda del objetivo

    Saludos

    • 01/10/2011 en 8:24

      Gracias José Antonio por compartir tu reflexión, me alegro que el post te aporte y no me cabe duda de que tu eres de los buscadores de opciones y alternativas hasta alcanzar el objetivo.
      Un fuerte abrazo.

  12. Sonia
    01/10/2011 en 15:32

    Me encanta la reflexión porque permite hacer la pregunta que planteas, la actitud ante una dificultad. Rendirse, lamentarse, ser creativo, buscar los recursos personales y los ajenos… Ahora bien también me parecen interesantes las aportaciones sobre la necesidad de respetar la sanción, la norma. Puede que aprendiera la lección y, al final, quizá el inconformismo a veces permite conseguir los objetivos porque las normas están también para cuestionarlas. Pero me parece un tema complejo, sobretodo si lo ponemos en relación a los demás.

    • 01/10/2011 en 19:59

      Hola Sonia, gracias por aportar tu reflexión, a mí lo de la sanción me parece adecuado cuando hay reglas de juego, pero en muchas situaciónes de la vida, hay muchas reglas que les convienen a algunos y me parece fantásticos aquellos que rompen el molde y se salen de la masa.
      Respecto al artículo, me parece importante que ante las dificultades se busquen alternativas antes que lamentarse.
      Un abrazo, gracias por tu tiempo y aporte.

  13. 05/10/2011 en 9:36

    Enhorabuena Germán por tu reflexión. Nos tenemos que mover y no quedarnos quietos lamentándonos de tanta crisis que estamos viviendo en España, Si buscamos objetivos que nos motiven de verdad seguro que nos surgen ideas para llegar a ellos. La actitud es la fuerza del éxito.

    • 05/10/2011 en 12:39

      Hola Marisa, mejor como has resumido el mensaje imposible!, creo y siento que si nos movemos detrás de objetivos que nos ilusionen, todo se ve mucho más real y posible.
      Un abrazo y muchas gracias por tu tiempo.

  14. Maria
    07/10/2011 en 1:01

    En el sg 1 me lamento, y en el sg 2 me lamento de haberme lamentado y sigo mirando hacia adelante. Si no hay camino recto a mi objetivo, llevaré un camino más largo, pero siempre hacia adelante que mientras avanzo igual encuentro otro camino más directo. Pero si me paro a lamentarme la meta sigue allí a lo lejos, inalcanzable, y me lamento más más sin conseguir nada!
    Muchas gracias

    • 07/10/2011 en 7:57

      Muy buena filosofía la tuya María, me gusta y me adhiero a ella, cuando una persona tiene objetivos claros y que le ilusionan, la actitud es la que comentas.
      Un abrazo y gracias por aportar tu reflexión.

  15. Alejandro
    08/10/2011 en 6:40

    Considero que no siempre los fines justifican los medios. la sanción debio haber sido un espacio de reflexión. pues por alguna razón esta fue impuesta. pare, piense y actue. es mejor consejo que solo buscar ireflexivamente los objetivos. a veces el camino es más importante que la meta.

    • 08/10/2011 en 8:33

      Hola Alejandro, gracias por tu tiempo y en aportar tu reflexión, comparto lo del tema de la reflexión, pero muchos utiizan ese tiempo para entrar en una perturbable inaccción y otros no necesitan mucho tiempo para darse cuenta de su error, aprender y ponerse en marcha. En este caso en particular, el niño aprendió porque lleva más de un mes jugando sin problemas, ha aprendido rápido y no se detuvo en los lamentos, eso es lo que destaco del tema, porque en la vida de los adultos y lo veo a diario, las reflexiones son eternas.
      Agradezco que compartas tu enfoque, todo suma, todo es valorable y es necesario, así que es un placer tenerte en este espacio, que a mi me llena mucho.
      Un abrazo.

  16. Angelica
    09/10/2011 en 5:33

    Yo pienso que en ocasiones uno permite que el miedo nos lleve al hoyo de los problemas y simplemente esperamos a hundirnos mas hasta que llegamos a un alto nivel de frustacion, es mejor levantarse sacudirse las rodillas y seguir . El lamentarse no nos da soluciones solo nos hace perder tiempo!!!

    • 09/10/2011 en 11:21

      Muchas gracias Angélica por compartir tu reflexión, comparto tu visión del tema, y creo que el lamentarnos hace que perdamos un tiempo valioso, el cual no se recupera.
      Un abrazo.

  17. Ana Martín
    15/01/2012 en 11:35

    Acabo de incorporarme a este foro y lo primero que me ha llamado la atención ha sido el título “para alcanzar onjetivos, no hay tiempo de lamentarse”. Creo que la reacción de este niño es muy poco frecuente, tanto en pequeños como en adultos. Centrándonos en el entrono laboral, en ocasiones nos encontramos con trabas adminsitrativas o simplemente limitaciones de recursos ante los que la reacción más frecuente es: lo siento, no he podido hacer lo que me pediste porque la aplicación no me ha dejado; porque no tenia la información disponible…o alegamos cualquier otra excusa…es decir, echamos balones fuera. Es cierto que debemos respetar el cumplimiento de las normas y que el juego (sea cual sea) es el mejor entorno para aprender a respetarlas, pero yo valoro muy positivamente la actitud inconformista del niño ante una dificultad…cuando sea mayor y en el trabajo tenga que dar respuesta ante un cometido, si su ordenador no funciona buscará otro y si no tiene la información disponible la intentará localizar. por si mismo..será maravilloso contar con él, que no cambie. Eso sí, que no lo haga con medios que perjudiquen a otros…eso es lo que habría que enseñarle…

    • 15/01/2012 en 17:58

      Muchas gracias Ana por tu aporte y bienvenida!. Lo que escribes lo comparto totalmente porque ese el mensaje del post, no quedarse quieto, buscar alternativas, no echar culpas y tirar “balones fuera”. Por supuesto que no hay que perjudicar a los demás pero siempre hay opciones para encontrar soluciones.
      Muchas gracias por tu tiempo, un saludo y espero verte más veces por este espacio.

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