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La crítica y la exigencia comienzan por uno mismo

Seguramente lo que trataré en este post no aporte nada nuevo y sea algo conocido por cualquiera que lo lea, pero me parece adecuado refrescar el tema de la crítica fácil y de exigir a los demás, sin exigirnos a nosotros mismos.

Cualquiera de nosotros a menudo escucha a muchas personas e incluso nosotros mismos, criticar fácilmente sobre cualquier tema, mostrando también un alto grado de exigencia hacia los demás y muchas veces poca tolerancia, pero quienes ejercen esas críticas, en su mayoría jamás han experimentado en su vida lo que exigen y critican.

Hoy en día se juzga mucho y en muchos casos sin una argumentación lógica, por eso es necesario que cuando tengamos una opinión sobre algo, es bueno que tengamos argumentos o bien haberlo experimentado, porque criticar no está mal pero es bueno si con nuestra opinión vamos a construir.

Tenemos dos tipos de crítica la constructiva y destructiva, la primera es cuando ante un determinado tema, aportamos lo que sabemos desde el conocimiento o la experiencia, con lo cual la persona que la reciba evaluará si la tiene en cuenta o no, pero se hace desde una perspectiva de mejorar esa idea y en caso de que no sea aceptada, se apoya a la otra persona y no se espera que le vaya mal por desechar nuestra crítica, opinión o consejo.

Luego está la crítica destructiva, esta es la que hace daño, porque busca paralizar al otro o desmerecer su acción, habitualmente quienes la hacen son aquellos que no aportan ni hacen nada, critican fácilmente, no han experimentado lo que dicen, exigen mucho y la mayoría de las veces habla su saboteador desde sus creencias limitantes. Con lo cual no aportan nada, todo lo contrario, afectan a las otras personas que hacen algo o quieren cambiar alguna situación.

Cualquiera de nosotros escuchamos como se critica a un deportista, empresario, periodista, etc.., a los cuales se les exige una cierta conducta y valores, además de cómo tiene que actuar, pero estas personas suelen no aplicar ningún valor de los exigidos a su vida cotidiana y es aquí donde quiero profundizar.

Cuando nos situamos en la perspectiva de exigir y criticar a los demás, es fundamental primero hacerlo con uno mismo, porque no podemos exigir al resto ciertos valores que nosotros no experimentamos en nuestra vida!!!. Como tampoco criticar o dar consejos cuando no se experimenta nada de lo que se dice.

Es muy importante que primero te critiques a ti mismo y te exijas de dar lo mejor de ti en todo lo que hagas. Que te preocupes por honrar tus valores en cada acción que realices, busques aprender y mejorar, que dejes de mirar a los demás para destacar sus defectos, mejor obsérvales en que destacan o que virtudes tienen, para aplicarlas en tu vida y lograr que esta sea mejor.

Muchas veces es muy tentador caer en la crítica fácil sobre lo demás, pero debemos ser fuertes y no ser atrapados por esta emoción, porque si no has experimentado nada de lo que vas a criticar, tu opinión no tendrá nada de fundamento y aporte, además si tu no tienes una alto grado de exigencia no puedes pedírsela a los demás.

También es importante estar atento a nuestro nivel de exigencia, porque muchas veces si no se controla este aspecto puede volverse en algo muy negativo para uno mismo , porque podemos caer en las garras de la intolerancia, ansiedad, nervios y frustración.

Finalmente decirte que me parece muy bien dar opiniones sobre diferentes temas, pero lo importante es saber ubicarse en la perspectiva adecuada. Cuando sabes de algo o lo has experimentado, habla desde el conocimiento y la experiencia, de ese modo estarás haciendo una crítica constructiva, pero si no sabes del tema, ubícate desde una perspectiva de curiosidad, preguntando, dando ideas para aportar y al mismo tiempo te servirá para aprender.

Por todo esto creo que la crítica y la exigencia comienzan por uno mismo.

 

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  1. 03/07/2012 en 6:51

    German:¡Qué buenos sus comentarios! Me hace recordar hace muchos años cuando di una clase en cuanto la manera mejor para instruir niños y manejar una familia. Llevaba en tal entonces como un año de casado y no teníamos niños todavía. La clase se recibió muy bien. Como dos años después me pidieron que diera de nuevo la clase. En el transcurso de los dos años nos había nacido nuestro primer niño. Claro está que algunos de los consejos de la segunda clase fueron un poco diferentes que los de la primera. Después de la segunda séria de clases se me vino una señora para hablarme. Ella se había enscrito en los dos clases. Ella me comento: “A mi me gustaron las dos clases. Y le digo, que en la segunda clase, sabías de lo que hablaba”.

    Bien sabio los consejos suyos de nunca ofrecer una opinión sobre algo que no hemos expirimentado.

    • 03/07/2012 en 7:50

      Gracias Karl por tu aporte, lo que cuentas me parece más que adecuado respecto al post, está claro que cuando experimentamos algo, luego podemos transmitirlo mejor y de una perspectiva práctica, con tu ejemplo lo demuestras perfectamente.
      Agradezco tu tiempo para aportar tu reflexión, un abrazo y buena semana.

  2. milcosasquecontar
    03/07/2012 en 10:33

    Buenos días Germán, una entrada de lo más lógica, aunque siempre es bueno recordardo, como tu bien dices.
    Quiero destacar un par de aspectos. Lo de dar consejos sin saber de qué se habla. Se puede hacer con muy buena intención, aunque si a mí me piden consejos sobre algo de lo que no tengo experiencia, lo primero que hago es decirlo: “yo creo que .. aunque ya sabes que de esto no soy una experta precisamente…”.
    Otro punto es la autoexigencia. Haces muy bien en decir que la autoexigencia es deseable, pero hasta cierto punto. Pasarse siempre es malo ( y de esto sí que sé de lo que estoy hablando )
    Por último, creo que te ha faltado hablar de las críticas que se hacen por detrás. Críticas totalmente destructivas, pero en las que todo el mundo ha caído alguna vez.

    Un saludo y buena semana a todos,
    marga

    • 03/07/2012 en 10:42

      Hola Marga, gracias por tu aporte y añadir el tema de las críticas por detrás, esto es para escribir otro post, ya que con esta conducta se muestra mucha inseguridad y debilidad por quienes la hacen a menudo, lo importante es ir cambiándolo para no caer en esto.
      Comparto lo que dices y muchas veces nos piden consejos sobre temas que no hemos vivido, pero con aclararlo es suficiente, así la otra persona sabe que estamos emitiendo una opinión o simplemente ideas.
      Un abrazo y buena semana.

  3. Emma
    03/07/2012 en 12:58

    Buenos días Germán, recordar lo que sabemos creo que es muy sabio porque sino podemos llegar a obviarlo tanto que hasta lo olvidamos.
    Tengo una frase que suelo decir cuando se me critica y no veo que sea constructiva : “criticar el arte es fácil, hacerlo es lo complicado”. Una pena no recordar el autor.
    Gracias una vez más por ayudarnos a reflexionar sobre nosotros mismos.

    un abrazo

    • 03/07/2012 en 17:14

      Hola Emma, gracias por compartir esa frase, estoy completamente de acuerdo con ella, porque siempre se critica a los que hacen e intentan de mejorar algo o alcanzarlo, con lo cual uno debe estar tranquilo con lo que hace y en caso contrario, reflexionar sobre como mejorarlo.
      Un saludo y buena semana.

  4. 03/07/2012 en 17:00

    Yo voy a apuntar algo que he aprendido hace muy poquito al respecto de la crítica.
    Me confieso muy criticona. Lo he sido siempre porque he vivido en un ambiente enjuiciador, con gente que evaluaba constantemente hacia afuera y nunca hacia adentro, así que, me he permitido el lujo de enjuiciar y criticar, a veces escudada en la crítica constructiva.

    Para mí la crítica, como tal, nunca será constructiva. Cuando una opinión se da desde el Ser, para que el que la recibe la tome como referencia o pueda utilizarla para aprender, NO es una crítica, es una opinión, un feedback, o llámalo como quieras.

    Me remito a la definición de crítica que ofrece el diccionario de la Ra,e “Examen y juicio acerca de alguien o algo”.

    Cuando he sido capaz de comprender que, cuando la opinión del que tengo enfrente, aún escudada en la crítica constructiva, era un juicio y no aportaba nada positivo, he comprendido que era mejor callar, reflexionar y, si se puede, transformar ese juicio en una opinión positiva que ayude a quien la recibe a mejorar y no a nuestro Ego a engordar.

    Desde entonces, he estado callada muchas veces 😉

    • 03/07/2012 en 17:17

      Muy sabia tu reflexión Irene, cuando una persona habla desde su SER, lo hace con la mejor intención del mundo, si la otra persona se enfada o lo toma mal, no podemos hacerle cambiar de actitud, con lo cual cuando conocemos a quien tenemos enfrente es mejor callar. Pero cuando nuestras opiniones parten de nuestro ego, seguramente serán destructivas.
      Gracias por tu tiempo, un abrazo.

  5. Anthony Navas
    03/07/2012 en 18:04

    Buenos dias, mi amigo germán, te felicito, excelente publicación, te recomiendo que leas si no lo has hecho el libro de como ganar amigos e influir en las personas de dale carnegie, ahi encontraras capitulos interesantes sobre este tema y estoy seguro que va a añadirte mas herramientas a tu repertorio de conocimientos! Aprovecho de recordarte además sobre la videollamada para hablar sobre el proyecto que te propuse, creo definitivamente que podemos hacer un excelente equipo!

    • 03/07/2012 en 18:19

      Hola Anthony, gracias por hacer tu aporte en el blog, he leído el libro que recomiendas y está muy bien. No olvido que tenemos una video llamada pendiente, en cuanto cuadre horarios contigo la hacemos.
      Un abrazo.

  6. Alaska
    03/07/2012 en 18:58

    Hola Germán, me ha gustado mucho el post, nos hace reflexionar y pensar de lo que hacemos diariamente, es fácil caer en la critica fácil y lo digo porque me he pasado pero estoy trabajando mucho eso de no criticar sino tengo que aportar algo, te hablo desde el ámbito del trabajo, es un lugar donde todos estamos muchas más horas que en nuestras casas. Cuando yo misma veo que no participo en esas críticas sino es algo que si que tenga argumento para poder hablar, me siento mucho mejor conmigo misma. Algún día podrias hablar sobre las críticas que se hacen cuando no se está presente, esas tan sinceras.
    Excelente post, muchas gracias por todo.
    Un abrazo

    • 04/07/2012 en 7:27

      Hola Alaska, gracias como siempre por dejar tu comentario, comparto lo que dices, esto es un ejercicio de aprender a no criticar y menos cuando no vamos a aportar algo importante o que sea necesario, nos pasa a todos pero debemos cuidar de nuestra energía. Respecto a lo que me comentas sobre las críticas en ausencia de uno o por “detrás”, suelen venir porque a esas personas les cuesta mucho hablar personalmente, sienten inseguridad, no tienen argumentos para debatir, con lo cual prefieren actuar con doble cara. esto es algo que no podemos controlar, así que lo conveniente es ser fiel a nosotros mismos y no copiar esos comportamientos.
      Un abrazo y gracias por tu tiempo.

  7. 04/07/2012 en 9:40

    Buenos días Germán, gran aporte una vez más al tema personal. Si bien, hay que tener inteligencia para saber aceptar críticas, incluyo aunque sean constructivas; solamente por el hecho de que alguien te de una opinión de algo que has hecho, ya hace que te pongas a la defensiva; si aceptas con gran cautela y como algo positivo una crítica constructiva será un gran valor para tí porque estarás creciendo. Al igual que una crítca destructiva; tenemos que hacer lo posible para que no nos afecte… si obviamos a los que destruyen, acabarán por sucumbir.

    Gracias una vez más y feliz semana.

    @bolyvan

    • 04/07/2012 en 10:53

      Hola Yván, es así como lo comentas, cuando nos llega una opinión o idea sobre algo que hacemos, aparece nuestro ego y rápidamente nos ubicamos en la perspectiva de la defensiva. Lo importante será saber de donde viene esa crítica para determinar si es constructiva o no, aunque de las dos se aprende, en diferente medida pero se aprende.
      Un abrazo y gracias por tu tiempo.

  8. 05/07/2012 en 11:09

    Buenos días,

    Genial!!! Que cosas tiene la vida que hace 10 minutos me he visto en una de estas: una crítica “virulenta” (aunque podría quitarle las comillas) hacia mí, cuando estaba haciendo una labor (voluntariamente) para solucionar una crisis (se había caido el servicio de correo) y no sabía donde me estaba metiendo. Me estaba colocando, sin saberlo, en el centro de la diana… Y voy y doy con este post.
    Simplemente añadiría, como cura a la exigencia extrema y la intolerancia, la importancia del agradecimiento y el reconocimiento de aquellas personas que dan más de los que se les pide.

    • 05/07/2012 en 16:57

      Hola Pablo, has vivido la experiencia de la sincronicidad encontrando el post. Comparto lo que dices en el reconocimiento hacia los que aportan. Y ante las críticas virulentas, indiferencia, porque uno sabe cuando actúa bien o mal.
      Un abrazo y gracias por tu tiempo.

  9. Johanna Neira
    10/07/2012 en 14:51

    Germán

    Considero muy importante este tema ya que en la mayoría de ocasiones nos concentramos en aconsejar o criticar a los demás sin ver en nuestro interior.
    Partiendo de un conocimiento propio y experiencia podemos ayudar a los demás.
    Yo estoy comenzando a practicar algo: si no tengo nada bueno que decir, mejor no decirlo
    Un abrazo desde Colombia

    • 10/07/2012 en 17:26

      Hola Johanna, antes que nada gracias por tu tiempo y aporte, comparto lo que dices, es un trabajo importante en hablar en momento justo con el comentario adecuado, sino es mejor callar.
      Un abrazo.

  10. Francia Linares
    11/07/2012 en 22:01

    Hola, comparto que tu comentario no es nuevo, pero no pierde vigencia. Ya de por sí es difícil separar la crítica destructiva de la constructiva, al menos desde el punto de vista de quien está siendo criticado, aunque para nosotros esté muy claro. El estar generando discusiones sobre el tema, además de recordarnos lo que en algún momento aprendimos o enseñamos nos obliga a replantear cuánto de esto ponemos en práctica dentro y fuera del ámbito laboral. Gracias por tu comentario.

    • 12/07/2012 en 7:46

      Gracias Francia a ti por aportar tu reflexión, comparto lo que dices totalmente, a veces es difícil diferenciar entre una crítica constructiva y destructiva, tal vez la clave estará en la forma de como la transmitimos.
      Muchas gracias por tu tiempo, un saludo.

  11. M@rce
    12/07/2012 en 21:52

    Excelente artículo, cuanto tiene uno para aprender para luego poder expresar con razonamiento y sobre todo fundamento…Gracias por compartirlo.

    • 13/07/2012 en 7:29

      Gracias a ti M@rce por tu tiempo y aportar tu reflexión, me alegro que el post te haya transmitido valor, un abrazo y buen fin de semana.

  12. 13/07/2012 en 7:33

    Muy buen artículo Germán. Aristóteles decía; “Las críticas son algo que podemos evitar fácilmente si no decimos nada, no hacemos nada y no somos nada”….Que estés muy bien (Konstantina)

    • 13/07/2012 en 7:40

      Gracias Konstantina por tu aporte de las sabias palabras de Aristóteles, a lo que añado que si no decimos nada también seremos criticados, jejeje.
      Un abrazo.

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