Vivir en tierra de nadie

Medio del desiertoDurante nuestra vida vamos transitando varias etapas, hay momentos en donde creemos que vamos bien pero al mismo tiempo, a veces sentimos como un pequeño vacío, es una señal muy sutil indicando que nos estamos desconectando de nuestra ESENCIA por más que el ambiente exterior sea favorable.

Cuando los resultados externos no son los esperados o no nos llenan demasiado, comenzamos a frustrarnos, a sentirnos ansiosos, estresados, irascibles, disconformes, nos quejamos bastante, etc….. Esto nos hace llegar a una situación en que nos damos cuenta de la necesidad de cambios.

Ante esto comienza una etapa de descubrir que está pasando, cuál es la razón por la que no vivimos a gusto. Al principio se busca las causas en los acontecimientos externos, pero estos por más que cambiaran no resolverían el verdadero problema, el cual tiene su raíz más profunda en el interior de la persona.

Aquí surge la primera diferencia entre las personas que logran un cambio, muchos seguirán buscando respuesta en el exterior, encontrarán soluciones pero serán transitorias, con lo cual se pasarán el resto de su vida así. Otros en cambio se darán cuenta que el cambio debe venir de ellos mismos, que es descubrir y explorar su interior.

Estos últimos cuando empiezan a recorrer el camino que implica adentrarse en su interior, para descubrir lo que necesitan hacer de modo que puedan reconectarse con su ESENCIA, se produce dos tipos de grupos. El primero saca su valentía a flote y acepta transitar el camino del cambio por más que eso les genere mucho dolor y esfuerzo en hacerlo, porque saben que el premio es demasiado grande.

El segundo grupo (y en este me voy a centrar hasta el final del post) al ver lo que deben hacer para provocar el cambio y dejar de depender de las circunstancias, deciden cancelar el billete del viaje y se quedan esclavizados en el reino de sus saboteadores y creencias limitantes.

El gran problema de esto no es decidir no cambiar porque se está a gusto con la vida en el reino de los saboteadores, sino que no se da el paso por el miedo, la incertidumbre y el tener que comprometerse para romper con hábitos tóxicos y creencias caducadas. Con lo cual este grupo de personas comienzan a vivir su vida en lo que llamo “vivir en tierra de nadie”.

¿Qué quiero decir con esto de “vivir en tierra de nadie”?, es cuando se vive la vida en una auténtica dualidad, traducido al famoso “quiero y no quiero”, porque vivir en reino del ego, saboteadores y creencias limitantes te harán estar en un sitio que has elegido por miedo y no porque te conviene. Además en tu cabeza e interior estará constantemente presente el sueño de cómo te gustaría vivir, porque ya sabes interiormente que para alcanzar tus metas debes romper con ese reino y si no lo has hecho es porque el miedo y las excusas te tienen atrapado.

Una vez que una persona descubre lo que debe hacer para cambiar y dar la vuelta a la situación pero no lo hace por sus dudas y miedos, ese es el momento en donde comienza a “vivir en tierra de nadie”, porque se produce una dualidad en su vida, la razón va por un lado (esclavizada por los saboteadores, creencias limitantes y egos) y la ESENCIA por otro, con lo cual cuando se produce esto es imposible desarrollar todo el potencial.

Para cambiar y sentirte pleno es necesario si o si romper y reprogramar las creencias limitantes, si no es así, se vive en ese famoso “quiero y no quiero”. Vivir desde esta perspectiva es muy frustrante, porque te sientes impotente, atado, muy limitado, es como tener una carga de 100 kg. en tu espalda todos los días.

Lograr REconectarte con tu ESENCIA es difícil y complicado porque se necesita mucho esfuerzo, compromiso y valentía, pero hacer el camino te llevará a una recompensa muy grande. En cambio “vivir en tierra de nadie” porque el miedo te tiene allí y no porque tú lo has decidido, es estar en medio del desierto esperando que aparezca un OASIS sin moverte.

Mantenerse desde la EXCELENCIA

ExcelenciaLa gran mayoría de las personas luchan y caminan a diario buscando alcanzar objetivos, metas, completar proyectos, arrancar una empresa, conseguir una gerencia o dirección….en fin, cientos de logros posibles que podría enumerar.

En el camino particular de cada persona hay de todo, desde quienes lo dejan al primer obstáculo hasta los que ponen sobre la mesa todos los recursos y talentos que tienen para llegar a su destino. Estos últimos pasan todo tipo de situaciones, se esfuerzan, luchan contra sus miedos e inseguridades, aprenden, destacan, se caen y se ponen de pie, no se rinden, su autoestima por momentos es alta y en otros se derrumba pero al final siempre están de pie.

Una vez que superan la travesía y alcanzan su propósito, objetivo o meta, sienten una enorme satisfacción, comienzan a vivir un período de regocijo interior y reconocimiento externo por su obra, con lo cual a partir de allí comienza el mayor peligro….”VIVIR EN LOS LAURELES”.

Hemos escuchado todos muchas veces la frase, “llegar puede hacerlo cualquiera pero mantenerse no”. Estas creencias urbanas (frases, refranes) son peligrosas porque muchas personas las toman como mandatos, por eso en esta que he mencionado discrepo en su primera parte.

Llegar a lograr un objetivo no lo hace cualquiera, ni mucho menos, es muy difícil alcanzarlo cuando se trata de algo vinculado con tu plenitud y satisfacción interior, porque aquellas personas que se ponen metan muy inspiradoras, primero deben ser muy valientes para emprender el camino y luego deberán superar muchos retos emocionales y luchas interiores para llegar ahí.

¿Cuántas personas abandonan el camino a sus sueños por no poder romper con sus hábitos tóxicos?. Lamentablemente conozco a muchos que sus saboteadores han sido más fuertes que ellos y se han resignado a vivir en su zona de confort, pudiendo haber hecho de sus vidas algo mágico.

Por eso hay que felicitar a quienes lograr llegar a la meta, aunque luego viene algo que considero más difícil y es, MANTENERSE DESDE LA EXCELECIA.

El principal enemigo nuestro es caer en la zona de confort, el de establecer los nuevos límites, quedándonos a vivir allí durante muchas décadas y si nuestro saboteador es hábil, nos mantendrá allí eternamente.

Te pregunto, ¿ A cuántas personas conoces que llegan a la cima en sus profesiones y una vez que están allí se estancan pronto?. En los puestos de grandes empresas se ve a menudo, muy buenos profesionales llegan a lo más alto pero después de esa carrera en vez de superarse desde la excelencia se acomodan, es como si perdieran el instinto de superarse más. Esto también sucede en el deporte muy a menudo.

Hay que tener en cuenta que son dos cosas muy diferentes llegar y mantenerse, en la primera  no cuentas con un montón de recursos y conocimientos, es como que todo es cuesta arriba, nuestra autoestima por momentos es una “montaña rusa”, tienes que superar muchos retos externos e internos, pareciera como que todo cuesta más y después de mucho compromiso, constancia e intensidad llegas.

La segunda parte, la de mantenerse también es complicada porque allí tendrás un rival interno muy potente, tu EGO. Ya que constantemente te recordará tu logro y lo que has luchado por llegar y eso puede que te haga perder intensidad en tus acciones. Pero recuerda que aquí el escenario es muy diferente a la etapa anterior, aquí ya cuentas con muchos recursos, una posición mucho mejor, tienes mucha experiencia, sabiduría, tu autoestima está reforzada pero esto será una ventaja si centras tus acciones en la EXCELENCIA y el no perder el foco nunca de tus nuevos retos que te conducirán hacia la maestría.

Se dice que un profesional alcanza la maestría cuando lleva 10.000 horas en lo suyo, seguramente es así pero claro para llegar a esa cifra antes debe pasar las etapas mencionadas anteriormente, porque si no eso le será prácticamente imposible alcanzar.

Considero que llegar es difícil pero mantenerse con EXCELENCIA aún más, porque allí el peligro de relajación y la presencia constante del Ego, que hacen peligrar estirar los límites para llegar a la maestría y a tu constante desarrollo.

Categorías:Coaching personal

¿Contra quién compites?

Superarse¿Cuántas veces te has sentido incapaz de hacer que querías hacer y al ponerte en ello, finalmente lo has conseguido?, ¿muchas veces verdad?, un ejemplo claro es sacar el carnet de conducir, a muchas personas le ocurre que subirse a conducir un coche por primera vez es toda una odisea y después de un tiempo para la mayoría se convierte en algo que realizan de forma natural.

Todo estos miedos o dudas se deben al gran poder que ejercen las creencias limitantes sobre nosotros, hay algunas que las tenemos tan arraigadas a nuestros pensamientos, que provocan un enorme lastre para poder romper con hábitos y así caminar hacia el destino que nos gustaría llegar.

Las creencias limitantes las solemos escuchar a través de nuestros saboteadores y éstas son ¡el máximo rival que debemos vencer!; no hay otro más, hay que convencerse que nuestro enemigo más peligroso a batir son ellas y están dentro nuestro. No hace falta ir fuera, lo tenemos muy cerca y todo el día en nuestra vida, así que sin perder el tiempo se deben identificar a esas creencias,  porque tratarán por todos los medios de que no avances.

Esto que digo cuesta entenderlo, porque nos han educado y hemos ido aprendiendo que se compite contra otras personas en todos los aspectos de la vida y además lo que sucede en el mundo exterior es la causa de todos nuestros problemas.

Cuando competimos contra alguien en el trabajo o en las relaciones, sería bueno preguntarnos: ¿quién compite, nuestra ESENCIA o el EGO nuestro con el del otro?.

Depende que lugar adoptes, podrás saber quién está compitiendo. Entender y detectar esto puede ayudarte a crecer como persona y esto además te aportará un buen paso para la conquista de tus objetivos.

El peor y principal enemigo de la persona es uno mismo, aquel que busca enemigos y rivales constantemente en otros, es porque no hace el ejercicio de mirarse interiormente con sinceridad.

De la actitud que decidas mirar al mundo exterior dependerá tu éxito, no hay más.

Las personas que confían en si mismos, tienen muy claro donde se encuentran sus límites, como actúan sus saboteadores y que deben hacer para apartarlos de su camino, no están pendientes de los demás sino de ellos mismos para superarse y sorprenderse en cada instante.

Cuando consideras que tus rivales y enemigos son los demás, que tienes mala suerte y el mundo está en tu contra es porque tu EGO ha tomado posesión de tu vida y no deja que te conectes con tus talentos y virtudes. Solo se dedica a inyectarte dosis de ira, bronca, frustración, baja autoestima, desilusiones, expectativas, pérdida de energía y una falta total de humildad y sinceridad contigo mismo.

Así te será muy difícil alcanzar una vida plena, porque estarás en conflicto permanente con el mundo que te rodea, encontrarás enemigos y fantasmas donde no lo hay, carecerás de claridad para visionar las cosas, tendrás enterrados todos los fantásticos recursos que llevas dentro y te perderás de vivir cada instante.

Ahora si decides competir contra ti mismo, tendrás muchísimas posibilidades de alcanzar tu propia plenitud, porque te conocerás mucho más, aprovecharás de tus recursos, buscarás aprender constantemente, no te dejarás llevar por tu EGO, vas a estar en todo momento cuestionando creencias que te limitan, pondrás en marcha lo aprendido, te caerás y te levantarás con más fuerza, te superarás constantemente y serás siempre el responsable de tus actos.

Cuando una persona descubre a su enemigo interior, habrá dado el paso más importante para ganarle la guerra a su rival más difícil y a la vez estará más cerca de su PLENITUD. 

¿Y si te detienes un poco a reflexionar desde la sinceridad?

ReflexionarEl post de hoy será un poco diferente a los que suelo escribir habitualmente, no me enfocaré en un tema para desarrollarlo y dar algunas ideas de cómo aplicarlo, me interesa que pares un poco a reflexionar a través de una serie de preguntas que te las escribiré más adelante.

Veo a diario mucho en las redes sociales múltiples mensajes de tener actitudes pro activas, ser positivos de pensamientos, frases muy profundas con el fin de ayudar a potenciar y lograr cambios, alcanzar objetivos y también cambiar circunstancias de las personas. Todo esto es muy bonito e inspirador pero si no lo pones en práctica desde tu convencimiento y compromiso no sirve para nada, salvo para crear una enorme brecha entre lo que piensas, deseas y haces, provocando una gran carga de sobrellevar.

Si quieres cambiar de verdad, adoptar nuevos hábitos, alcanzar objetivos y metas no te queda otra que detenerte, reflexionar, alinear pensamientos con tu ESENCIA o espíritu y una vez hecho esto, ponerte en marcha, porque sino te pasarás años viviendo de deseos y esperanzas, lo cual emocionalmente te hará bastante daño a medida que pase el tiempo.

Si finalmente te decides a detenerte para reflexionar, presta atención desde que perspectiva lo harás. Puedes hacerlo desde tus creencias limitantes, voces del saboteador, zonas conocidas por ti o bien desde la SINCERIDAD contigo mismo algo muy difícil de aceptar cuando escuchamos desde nuestro interior lo que no queremos escuchar.

Si lo haces desde tu saboteador y creencias limitantes ya te diré que no te servirá de nada, porque encontrarás muchas excusas para evadir lo que debes hacer para cambiar tu realidad, recuerda que el saboteador por todos los medios intentará seducirte de que como estás es el estado ideal y perfecto (para hundirte…).

Ahora bien, si decides sincerarte contigo mismo habrás dado un cambio de gigantes hacia tu plenitud, porque hacer esto es una tarea que requiere mucha valentía, ya que las respuestas que obtendrás te llevará a sitios desconocidos y eso te provocará incomodidad. Además el buscar cosas diferentes te hará estirar límites propios, te hará crecer y valorarte, pero para ello deberás RE PROGRAMARTE MENTALMENTE, porque si no haces esto de nada servirán las buenas intenciones.

Si aceptas el desafío que te propongo y lo haces desde la perspectiva de SINCERIDAD contigo mismo, puedes reflexionar sobre las siguientes preguntas:

1-¿Cómo te sientes a día de hoy?.

2-¿Sientes que estás funcionando al ciento por ciento o estás muy por debajo de esto?.

3-¿Qué cosas, personas, situaciones, acciones te hacen VIBRAR en tu vida?.

4-¿Eres de los que trabajan para mejorar a diario o de los que critican a los demás para no mirarte a ti mismo?.

5-¿Traicionas a tus valores con tal de quedar bien ante los demás?.

6-Si se te apareciera el “genio de la lámpara” qué tres deseos le pedirías?

7-¿Qué debes hacer para cumplir esos deseos?.

 

Recuerda que esto no es un examen que debes responder correctamente, sin faltas, ni errores, que quede bonito y además sea ejemplo para los demás. Lo que importa es que sean respuestas sinceras y que surjan desde tu ESENCIA de persona, porque las respuestas seguramente te ayudarán a saber cuánta plenitud gozas a día de hoy en tu vida y que debes hacer para cambiar hábitos, circunstancias o modalidades.

Espero que las preguntas te sirvan para que despegues si te hace falta despegar o para que vueles mucho más alto de lo que haces hoy en día.

 

 

 

Flexibilidad y disciplina, ¿en qué momentos es efectiva cada una?

EquilibrioSon dos palabras que actúan y se presentan en cada día de nuestros días, tanto la flexibilidad como la disciplina son necesarias para alcanzar ciertos objetivos, metas o estados interiores, pero el utilizarlas de forma inadecuada puede provocarnos bastantes problemas.

Una de las cosas que más nos desequilibran en nuestros estados emocionales son las expectativas, porque somos demasiados generosos con ellas, ante cualquier situación que deseamos a causa de una necesidad, ponemos un alto grado en ello y esperamos que sea algo más que excelente. Con lo cual al estar influenciados mentalmente con ese grado de expectativa al toparnos con la realidad, nos encontramos con que esto no era como lo habíamos pensado y entonces se produce una enorme frustración.

Tener expectativas altas sobre algo que no conocemos puede provocarnos un enorme daño y esto se produce en cualquier aspecto de la vida, por ejemplo se suele poner una gran expectativa en una persona, relación o proyecto laboral que cuando se van desencadenando los hechos realmente, se produce una diferencia entre lo deseado y lo real con lo cual nuestro estado de ánimo cae, llevándonos a un estado emocional no agradable y que nos paraliza muchas veces.

Es bueno diferenciar entre tener expectativas y soñar con un objetivo, lo primero hace que depositemos todo en algo, con un alto nivel de perfección, pareciera que no debe haber o existir ningún error, algo que se escapa a la realidad. En cambio lo segundo es un deseo, una visión, que se traza un plan y se pone en marcha, sabiendo que en el camino nos toparemos con obstáculos pero el querer alcanzarlo nos dará fuerzas para llegar a la meta.

Te pongo un ejemplo, imagina que vas a conocer una ciudad nueva y te has hecho una expectativa de 10 sobre ese viaje.

Cuando llegas al sitio, comienzas a ver que no es un 10 para tu valoración y la realidad es como un 6, ese “gap” de 4 hará que tu estado de ánimo decaiga, te sientas frustrado y te sentirás allí a disgusto hasta con ganas de marcharte ¡ya!. En cambio si hubieses ido sin pre conceptos, sin ninguna idea de valorar antes de tiempo, tal vez al estar allí lo verías con otros ojos y ese 6 puede que se convirtiera en un 7 ú 8.

Así pasa con las personas, nos hacemos una cierta imagen y cuando nos relacionamos con ellas la realidad es otra. También muchas veces llegamos a sentirnos defraudados por alguna persona debido a las expectativas que creamos sobre ella, y todo esto pasa porque somos muy inflexibles con las expectativas.

Por otro lado tenemos la costumbre de comportarnos con nuestros planes de acción de una forma flexible e indisciplinada. Ante cualquier circunstancia o estado de ánimo, les dejamos a un lado. Además cualquier excusa es muy buena para no seguir el plan, saltarnos etapas o abandonarlo porque no vemos resultados inmediatos.

Recuerda que la disciplina no es sinónimo de dictadura o despotismo.

La disciplina es hacer una serie de tareas que no nos gustan demasiado para poder alcanzar un estado que estemos a gusto o lograr una serie de objetivos que nos harán sentir pleno. Tampoco es mala, (por más que a veces se intente verla así) todo lo contrario, el tenerla como un hábito nos permitirá alcanzar muchas cosas u objetivos que deseamos alcanzar.

Tal vez sería bueno invertir los roles de ambas, es decir, aprender a adoptar a las disciplina como un hábito a la hora de ejecutar nuestros planes de acción y tener mucha flexibilidad frente a las expectativas.

El saber ubicar a estas dos palabras en nuestra vida, nos permitirá estar centrado en lo que debemos hacer y vivir en el AHORA, no despistarnos en ciertos momentos y a su vez no dejar que la mala utilización nos gobiernen ciertos estados de ánimos.

Estoy convencido que las dos son necesarias pero debemos aprender cuando aliarnos a la flexibilidad y en que momentos utilizar la disciplina.

Lo que importa es AHORA, luego…….

aprendiendo a vivir el ahoraEs como lo veo hace tiempo, lo que importa es AHORA, luego no sabemos que pasará, podemos intuirlo pero con exactitud no sabremos realmente que ocurrirá.

A menudo nos pasamos la mayor parte del tiempo pensando o añorando lo pasado sobre los acontecimientos sucedidos, nuestras decisiones, reacciones, viajes, trabajos, relaciones y en cómo deberíamos haber hecho muchas cosas.

También dedicamos el tiempo a pensar en ciertas cosas que sucederán en el corto plazo, pero la mayoría de las veces se orientan a escenarios desfavorables, muy poco optimistas los cuales nos generan miedos, ansiedades, inseguridades, dudas, con lo cual lo único que generamos es dañar a nuestra autoestima y poner muchos palos en la rueda en el camino hacia nuestros sueños.

Todo esto nos ocurre porque nos olvidamos de vivir el presente, el momento actual, en definitiva el ¡AHORA!!!.

Muchas veces recordamos el pasado con nostalgia y nos damos cuenta que pasamos momentos muy felices y agradables pero lo que molesta en realidad es que en esos momentos no éramos conscientes totalmente de esa situación y eso pasa porque no solemos estar inmersos al ciento por ciento en el AHORA.

Este es un gran problema que tenemos, nos cuesta enormemente estar centrados con intensidad en el momento actual porque nuestros pensamientos suelen estar en varios frentes y eso hace que perdamos mucho potencial e intensidad para vivir a pleno cada momento, nos despistamos del AHORA muy fácilmente.

A mí es una de las cosas que más me gusta trabajar en mi persona, ser constante e intenso en cada cosa que hago, porque es lo que me funciona aunque me cuesta y esto es un tema que trato mucho con mis clientes y en los encuentros que hago, porque creo que una de las claves de la felicidad está en vivir el presente y el momento completamente porque lo que viene no tenemos ni idea de cómo será.

El pasado jueves estaba mirando una serie de TV y unos de los personajes decía que lo mejor que tenía cuando hacía “rafting” es que su cabeza en ese momento solo pensaba en lo que tenía delante, no había nada más y eso le permitía estar enfocado en el momento. Ahí es donde hay que llegar, a estar centrado en lo que se está haciendo y no pensando en cientos de cosas que nos despistan, además de quitarnos excelencia en lo que hacemos.

Soy de la idea de vivir el presente con sentido de futuro, y ¿qué es esto?. Es estar centrado en cada acción que hagas pero que el resultado de ella te lleve o te dirija hacia tu VISION de VIDA, porque si construyes cada acto, cada acción y actitud tuya orientada a tus sueños, harás de tu camino algo con sentido, estando presente en cada momento y no derrocharás tanta energía en cosas que no ayudan ni aportan.

Unas de las mayores causas por las que muchas personas no viven el AHORA es porque están desconectados de su ESENCIA, con lo cual sus saboteadores y pensamientos lo quitan de su foco y sueños, logrando tenerlo cautivado en el pasado y en los miedos del futuro. Una vez que una persona es atrapada por esto le será prácticamente imposible vivir el AHORA con intensidad y consciencia porque su mente estará en muchos sitios menos donde debe estar.

Vivimos en una sociedad que va demasiado deprisa, parecería que nunca hay tiempo para detenerse en disfrutar cada instante, pero luego después de varios años vividos nos arrepentimos de no haber valorado muchos instantes y es entonces cuando comienza la añoranza del pasado.

Nos preocupamos la mayoría del tiempo pensando en el futuro pero éste es totalmente incierto, ya sea porque no sabemos hasta cuando viviremos o también por las circunstancias, las cuales pueden cambiar en un segundo.

Estimado lector te propongo que vivas el AHORA porque luego……..no sabemos que pasará.

 

 

 

¿Cuál es tu FILOSOFIA de VIDA?

filosofia para la vidaEl tema de tener y crear mi propia filosofía de vida es algo que me apasiona, como también hablar de ella cuando surge la ocasión. Para mí es algo muy potente que cada persona pueda crearla, tenerla y practicarla, por eso intentaré explicarlo lo más breve posible en este post.

Tener una propia filosofía de vida lo engloba todo, es un resumen perfecto de lo que eres, quieres para tu vida y cómo debes actuar en cada situación de tu día a día para sentirte pleno, útil y libre como persona.

La filosofía de vida va más allá de todo, porque es algo creado por ti a partir de un conocimiento exhausto de tu ESENCIA de persona, de los conocimientos y habilidades adquiridas, con lo cual esto te permitirá discernir lo que es bueno y malo para tu vida.

Crear una filosofía de vida no es un cortar y pegar de las que tienen aquellas personas a las que admiras o tienen éxito, porque esto lamentablemente es lo que hace la mayoría de las personas. Copian las recetas de los gurús de turno o personajes exitosos, lo aplican a su vida y por supuesto no suele funcionar. Entonces frustrados dejan esa manada y se van a otra mini manada en donde quien la lidera, explica su filosofía y algunos de los integrantes la aplican (porque otros escuchan y no hacen nada), vuelven a fallar, otra vez a repetir el cambio de manada y así sucesivas veces.

Tener tu propia filosofía ¡¡¡es no copiar a nadie!!!, puedes tomar y aplicar cosas de personas que admiras o te inspiran pero si quieres que tenga éxito debes adaptarla a lo que eres, porque ahí radica la diferencia, recuerda que todas las personas somos diferentes, tenemos una ESENCIA distinta y una misión de vida diferente, con lo cual si copiamos y pegamos perderemos nuestra identidad, autenticidad y seremos miembros de una manada, haciendo lo que nos dice el guía de turno.

Insisto que puedes copiar métodos, formas, planes, ideas, hábitos de los demás cosa que veo muy bien para aprender (de hecho yo lo he hecho) pero siempre debes adaptarlo a tu persona, por eso es vital e importante conocerse a fondo, ya que si no te será muy difícil tener tu propia filosofía de vida.

Recuerdo hace unas semanas atrás le pregunté a un cliente cuál era su filosofía de vida y me respondió: “ser buena persona”, ésta respuesta no significa nada para mi ni para él, es una contestación que demuestra la falta de conocimientos sobre sus propios patrones de vida.

Digo esto porque le pregunté al cliente que significa ser buena persona, después de unos minutos no supo responder. Esto que comento le sucede a la mayoría de las personas, a mí también me sucedió hace una década atrás cuando me hicieron la misma pregunta y no supe describir el significado de ser buena persona para mi, porque está claro que para cada individuo tiene muchos significados e interpretaciones.

El crear y vivir desde tu filosofía de vida te hará sentirte libre, podrás aportar e inspirar a quienes te rodeen, además no dependerás de que los agentes externos determinen si lo que haces es bueno o malo, tú sabrás perfectamente cuando has actuado con coherencia, bien, mal, regular o has sido fiel a tu filosofía.

Tu filosofía de vida te guiará en todo momento, te avisará inmediatamente si estás actuando fuera de ella o no, además el estar en sintonía plena con ella hará que te encuentres conectado contigo mismo en todo momento.

Pero ¿por qué es tan difícil crearla, tenerla y vivirla?, porque se necesita primero mucho conocimiento de uno mismo, luego tener la mente abierta para conocer a muchas personas y sacar de ellas lo mejor que tienen. Una vez hecho esto debes filtrar lo que puede aportarte a tu vida, adaptarlas a tu ESENCIA, tener un gran ejercicio de autocrítica para mejorar constantemente y no dejarte seducir por tus saboteadores para que no abandones la mini manada del gurú de turno.

Una vez hecho todo esto viene lo más difícil, que es tener el coraje y la valentía de ponerla en práctica, olvidándote por completo del que dirán, de esperar reconocimiento externo y romper con los apegos. Además esto provoca que el único responsable de tus decisiones seas TU, con lo cual ya no podrás echar culpas a los demás cuando las cosas no salen como habías querido.

Espero que haya podido aportar algo con este post, este es un tema para desarrollarlo en muchas hojas, pero quería dejarte la idea de la importancia de tener tu filosofía de vida y que si te interesa tenerla, puedes ponerte a pensar en ella y poco a poco ir ¡construyéndola!.

 

 

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